Tu piel se renueva constantemente. En la capa más externa, llamada estrato córneo, células muertas (corneocitos) se desprenden cada ~28 días. Cuando ese proceso se ralentiza por edad, clima, sol o genética, la piel se ve opaca, áspera, y los poros se congestionan.
La exfoliación acelera ese recambio de forma controlada. Hay tres maneras de lograrlo: física, química o enzimática. Esta guía se enfoca en la exfoliación física — la más predecible, la más segura para la mayoría de las pieles, y la que puedes hacer sin interactuar con el sol, retinoides o activos que ya uses.
Principio central: menos es más. La sobre-exfoliación daña la barrera cutánea. Esta guía te muestra cómo exfoliar con el método físico correcto, en la frecuencia correcta, para tu zona y tipo de piel.